Expertos
comentan anuncio presidencial:
A
comienzos de mes, durante el III Congreso del Futuro: “Mirando a Chile”, el
Presidente Piñera reveló un plan para crear un Ministerio de Educación
Superior, Ciencia y Tecnología, fruto de la fusión de la nueva Subsecretaría de
Educación con las entidades dedicadas a las ciencia y tecnología en el país. Al
respecto, especialistas analizan las implicancias de esta iniciativa que
tendría una propuesta concreta antes del 11 de marzo próximo.
Arturo
Herrera, CEO de Innspiral: “La nueva institucionalidad debe ayudar a que la
mayor I+D que se haga, genere mayor valor para la industria. Ahí está el fondo
del asunto”.
Considerando
que nuestro país destina cerca del 0,4% del PIB a Investigación y Desarrollo
(I+D), existe una clara preocupación por elevar dicha cifra y acercarla un
poco a los niveles de los países desarrollados, donde ésta se ubica cercana al
4%. Por eso, el anuncio presidencial trae
al ruedo, nuevamente, la discusión sobre los esfuerzos que realiza Chile en
I+D. Iniciativa que es fruto del trabajo de la Comisión Asesora Presidencial en
materia de Ciencia, Tecnología e Innovación (C+T+i), encabezada por Bruno
Philippi, que formuló al Presidente una serie de iniciativas destinadas a
promover la ciencia y la tecnología en el país.
Durante
el anuncio, Piñera recalcó la necesidad de tener una institucionalidad que
promueva el desarrollo de la ciencia en Chile. “Acepto y reconozco que el
Estado tiene un rol que no lo ha jugado en toda su magnitud, profundidad y
plenitud”, dijo durante su discurso, que de inmediato generó opiniones al
respecto. Durante la misma actividad, el rector de la Universidad
de Chile, Víctor Pérez, si bien valoró el anuncio, afirmó que
la posibilidad de crear el Ministerio de la Ciencia y la Tecnología “no es
la panacea al problema y que tiene un trasfondo mayor“.
Desde la
óptica de Fundación Chile, su presidente, Álvaro Fischer,
cuenta a Innovación.cl que el anuncio es positivo, pese
a que, en lo personal, no se considera partidario del aumento y proliferación
de nuevos ministerios. “Creo que dado que tenemos un problema con la
institucionalidad relacionada con ciencia, tecnología e innovación, la solución
propuesta por la Comisión Philippi cuenta con una aceptación bastante
transversal y siento que es lo mejor que se puede hacer ahora, básicamente
porque mantener la situación actual no es una buena idea”. Por ello, estima que
lo mejor que puede hacer el país es seguir las indicaciones de esta comisión,
pues, a su juicio, detrás de ésta existe un importante grupo de personas “que
pensó muy bien cada una de las necesidades que tiene el país en la materia”.
En la
misma línea piensa Raúl Ciudad, ex presidente de ACTI, quien ha estado
muy cerca de esta conversación en los últimos años, piensa que contar con
una nueva institucionalidad es fundamental para el diseño de las estrategias
del país en materia de I+D, ciencia y tecnología, “todas ellas
fundamentales para el desarrollo del país”, dice. Este ingeniero
electrónico, experto en temas de tecnología, cuenta a Innovación.cl que
es muy importante contar con una autoridad de alto nivel que le reporte al
Presidente y que cuente con un presupuesto adecuado. “Desde la Asociación
Chilena de Empresas de Tecnología de Información (ACTI) promovimos ante
distintos presidentes, que se aborde esta temática. Contar con una
institucionalidad fuerte es necesario para producir cambios, de tal manera que
Chile tome el camino hacia el desarrollo que han tomado otras naciones porque
al desarrollo no vamos a llegar vendiendo mayor cantidad de commodities. Eso se
hace a través de I+D”, reflexiona.
SEGUIR
BUENOS EJEMPLOS
Arturo
Herrera,
fundador de INNSPIRAL, estima que estamos frente a una
excelente noticia, pues estamos siguiendo el camino ya trazado por otros
países, como Brasil que hace cerca de diez años cuenta con un Ministerio de
Ciencia y Tecnología, con resultados han sido bastante positivos. “Esto es
igual que cualquier empresa: si no hay alguien que se preocupe de monitorear de
cerca este tema, finalmente, estaremos frente a esfuerzos que no van a ocurrir.
Si ahora en Chile estamos promoviendo una institucionalidad que se encargue de
velar por el adecuado desarrollo de la ciencia y la tecnología, creo que
estaremos dando un paso adelante”. Piensa que un nuevo ministerio nos va a
ayudar a mejorar y a medir un indicador en el que siempre hemos estado bajos en
todos los rankings: el nivel de inversión en I+D respecto del PIB. Raúl
Ciudad calcula que, dado que un proyecto como éste debe pasar por la discusión
parlamentaria y luego entre en operaciones, los resultados de mejores índices
de inversión en I+D debieran comenzar a verse en mediano plazo.
Piensa que deberíamos
llegar a lo menos a un 1,5% en unos ocho años, desde que este ministerio entre
en funciones. “Creo que es una meta totalmente razonable”, asegura.
A juicio
de Ciudad, este nuevo ministerio debiera contar con una Subsecretaría de
Tecnología de Información y Telecomunicaciones, que albergue a una serie de
instituciones como Conicyt y Corfo; además de una Subsecretaría de Educación
Superior, tal como lo sugirió la Comisión Philippi. “Me gustaría ver que
hubiese una sola autoridad que concentre todos los temas que tienen que ver con
ciencia y tecnología. Un ministerio donde converjan una serie de organismos
e instituciones que hoy están dispersos en distintas partes del sector público,
como la modernización del Estado, hoy en manos del Ministerio Secretaría
General de la Presidencia. También debiera albergar a alguna entidad que se
encargue de ver los proyectos de inversión del Estado en materia de tecnología.
El
presidente de Fundación Chile piensa que estamos frente a una propuesta bien
pensada, “porque
agrupa ciencia, tecnología e innovación con el capital humano avanzado, que son
encadenamientos productivos de ámbitos que van juntos. Por lo tanto, está muy
bien que todos ellos estén juntos en un mismo ministerio y separado del resto
del Ministerio de Educación, que en la práctica, debería estar más preocupado
de la prebásica y básica”. Destaca, además, que separa los ámbitos estratégicos
del diseño de políticas y las agencias que elaboran e implementan esas
políticas.
NO BASTA
SÓLO CON UN MINISTERIO
Sin
embargo, advierte Fischer que la sola creación de un ministerio, por muy
buen paso que sea, no soluciona por sí solo todas las necesidades que tiene el
país en la materia. Explica que el esfuerzo institucional es el que sienta
las bases para que todo esto ocurra de manera armónica y mejor implementada,
pero que ese cambio institucional por sí sólo no va a generar las prioridades
que cada gobierno pueda tener. Sin embargo, estima que se trata de un esfuerzo
que, de hacerse realidad, ayudará mucho. “Una mejor institucionalidad
permite que el sistema funcione de manera más fluida, con los distintos
organismos mejor coordinados. Pero el esfuerzo presupuestario tiene que
venir del Ejecutivo y eso no va a ocurrir mientras el resto de la sociedad no
reconozca la importancia que tienen estos temas para el desarrollo del país”.
Recuerda que en la última campaña presidencial, los temas de ciencia y
tecnología estuvieron completamente ausentes del debate. Idea que comparte Arturo
Herrera, quien asegura no basta sólo con formalizar un nuevo ministerio. “No se
trata de aumentar el gasto en I+D sólo por aumentarlo. Lo que debemos
buscar a través de ese ministerio es que el conocimiento que se genere a través
de esa inversión en I+D, finalmente se aplique en la industria para crear valor.
Ahí está el fondo del asunto y es el fin que debemos perseguir.
El CEO de
INSPIRAL explica que, junto con la creación de este ministerio, para avanzar en
materia de ciencia y tecnología, nuestro país no debe tratar de convertirse en
Corea del Sur e invertir en I+D para hacer mejores televisores LCD. “Nuestro
énfasis debe estar relacionado con fortalecer las industrias en las que el país
es fuerte, como la minería, industrias forestales o agroindustria.
Debemos
pasar de exportar commodities a exportar servicios con mayor valor agregado
donde somos fuertes. Además, estima imprescindible redefinir los incentivos
para los que hacen investigación, que hoy están relacionados con hacer
publicaciones ISI. “Creo que sería un mejor incentivo el que las universidades
estuvieran mejor conectadas con las empresas y que fruto de esa investigación,
lo anterior se transforme en un buen negocio”.
Dicho
diagnóstico lo comparte Ciudad, quien agrega que lo anterior explica el hecho
que nuestros investigadores generen pocas patentes. “Este nuevo ministerio debería
hacerse cargo del tema y generar un modelo más eficiente que tenga los
incentivos puestos en otro lado, no en las publicaciones ISI”. Por eso, imagina
que la nueva institucionalidad sea capaz de generar niveles importantes de
exportación intelectual, en la minería y otros rubros, además de promover la
creación de mayor cantidad de spin-off que aporten con mayor número de patentes
al país. “Estamos frente a un paso necesario y positivo. No podemos imaginar
llegar al desarrollo sin un ministerio como éste”.
No hay comentarios:
Publicar un comentario