Latinoamérica está conformada por
países en donde el motor que sustenta la empleabilidad formal e informal de la
economía son las Empresas de Menor Tamaño (EMT). Estas Empresas representan en
promedio el 80% de la mano de obra de una economía, y mayormente contratan mano
de obra no calificada o poco calificada. A su vez, no representan más del 20%
del PIB (producto interno bruto) y no más del 12% a 15% de las exportaciones de
dichos países. En su gran mayoría son Empresas de Gestión Familiar, cuentan con
poca capacitación de sus funcionarios y
directivos (falta de incentivos tributarios o desconocimiento de las ventajas
de la formación y el perfeccionamiento);
poca capacidad de Gestión de Negocios (expertos en lo técnico “saber hacer”,
pero poco en gestión); empresas administradas en un alto porcentaje por
personas mayores de 45 años; sus gestores tienen poco conocimiento y uso de las
tecnologías (en su mayoría analfabetos digitales o inmigrantes digitales); un
60% de los empresarios tienen su educación básica o media incompleta, el 70%
dice no haber recibido ningún tipo de ayuda (cursos, créditos o asesorías) por
parte de instituciones estatales y/o privadas; empresas con bajas inversiones
en capital y tecnología.
Lo anterior nos demuestra que
este tipo de empresas (EMT) tienen serios problemas, tanto a nivel de
infraestructura, gestión y financiamiento.
Pero debemos considerar un tema
no menor. No todo se soluciona con darle financiamiento a estas empresas (créditos
y/o subvenciones). El gran déficit de ellas es la falta de gestión y capacitaciones (principalmente en las micro y
nano empresas).
Por lo mismo, lo que se debe
generar es un modelo donde las Instituciones de Educación Superior (IES)
jueguen un papel fundamental en la transferencia de conocimientos de gestión y
de aspectos técnicos de los negocios. A su vez, efectuar acompañamiento y
dinamización, tanto de estas EMT como el desarrollo del emprendimiento en sus estudiantes.
Hay que considerar que en las
aulas de las IES se encuentran el futuro Capital Humano (KH) de las empresas.
Pero, si solo consideramos a las IES como formadores de KH, la verdad es que en
el mediano y largo plazo se generará un gran problema en la inserción y valor
de mercado de esa mano de obra. Por ello, es fundamental que en estas aulas se
formen a su vez los futuros Empresarios y Empleadores.
Lo anterior nos lleva al Modelo de las 3E: Empresas, Estado y
Educación
En el caso de las Empresas tenemos a las EMT. En el Estado están todas las instituciones
que de una u otra manera apoyan a emprendedores y EMT. Y las IES
(EDUACIÓN-FORMACIÓN) son las que tienen las competencias en temas de
capacitación y acompañamiento.
Es por ello, que para potenciar
la economía local, regional y nacional se debe trabajar de manera colaborativa
con el Estado en apoyar a las EMT en temáticas como:
* Capacitación en Gestión de
Negocios
* Alfabetización Digital
* Identificación de Brechas
productivas.
* Capacitación a Estudiantes de
Educación Media (Secundaria) y Superior en Emprendimiento y Planes de Negocios
* Generar concursos de
Emprendimiento Juvenil
* Y más.
Esto es un primer paso para la
generación de la DINAMIZACIÓN de estas Empresas y su sustentabilidad