En que lo va de Brasil 2014,
se puede evidenciar que ya no se puede hablar de equipos “Potencia Mundial” y
equipos “Pobres” futbolísticamente hablando. Podemos ver que sin cerrarse aún
la fase de grupos hay dos campeones mundiales eliminados en primera fase:
España e Inglaterra, selecciones que aspiraban mínimamente estar en segunda o
tercera fase. España es el último campeón del mundo y quedo eliminado en sus
dos primeros partidos del grupo B (Holanda 5-1 y Chile 2-0), salvando el honor
al ganar a Australia en su último partido.
Se pueden ver
selecciones que no teniendo un peso histórico ni planteles tan ricos (técnica y
económicamente) han sido capaces de derrotar a estas Potencias Mundiales. Tenemos
el caso de Costa Rica, quien era considerado el primer equipo a eliminar del
grupo D, llamado el grupo de la muerte (Uruguay, Italia, Inglaterra y Costa Rica)
y venció a Uruguay (campeón en 1930 y 1950 por 3-1) e Italia (tetracampeón
1934, 1938, 1982 y 2006 por 1-0) y Chile que termino eliminando a España
(campeón en 2010 por 2-0).
Con esto, se puede
evidenciar que el respeto en una competencia se gana con un presente
de resultados, máximo esfuerzo, humildad y compromiso, no con el pasado ni con
nombres famosos.
Muchas selecciones son
consideradas “Pobres”, ya sea porque les cuesta clasificar o porque nunca pasan
de primera fase (fase de grupos) en esta cita mundialista. Pero Pobre es quien
vive de la renta de una imagen que no es capaz de validar con su trabajo, quien
deja de vencerse a sí mismo por creerse superior. Muchos jugadores de estos dos
seleccionados (Costa Rica y Chile) tiene un anhelo superior: trascender y
ser los mejores. Para ello, entrenan al máximo y juegan como EQUIPO,
saben que son parte de algo más grande, una selección y un país. Están totalmente
alineados con su discurso y con las estrategias definidas por el cuerpo técnico
respectivo; tal como sucede en todas las empresas ganadoras.
Lo anterior no se logra de la noche a la mañana, es un plan
de trabajo de largo plazo, que implica trabajar con los mejores, tanto a nivel
de dirección como de operación. Alguien planifica y otros ejecutan. Debe existir
un director de orquesta adecuado para que la misma ejecute a la perfección y
suene a tono. Por lo tanto, el resultado de ello no es una sorpresa, es la Cosecha del trabajo bien definido y
desarrollado por estos equipos de Alto Rendimiento.
Los
seleccionados responden al reto como una familia, mucho más que como un equipo.
Creen en su técnico, en sí mismos y en sus compañeros. Todos son uno.
Estos
ejemplos, como muchos otros deben ser mirados y seguidos por toda persona que quiera
trascender, para enriquecer en valores a su nación y empresa.
Éxito
a los llamados Pobres y Pequeños, ya que son ellos los que deben
permanentemente desafiarse para ser mejores y por qué no, ¡ser campeones del mundo!
Si
se quiere ser el mejor, debes trabajar para serlo, ser mejor día tras día, ser
Humilde, tener Convicción, Convencimiento y por sobre todo tener una Meta.
Éxitos.