Título extraño, ¿verdad? Sin embargo, siendo realistas, a
veces lo que podría ser el camino para construir relaciones sólidas en una
empresa, se puede convertir en el sendero corto para enfrentar conflictos con
otras personas. La fórmula la aporta Martin Luther King Jr.: "Para tener
enemigos no hace falta declarar una guerra, basta con decir lo que se
piensa".
¿Sigue siendo extraño? ¿cierto? Seguramente usted ya vivió
esa consecuencia advertida por King Jr. El ego abultado, el miedo a cambiar y
el delirio de infalibilidad son fuentes de la terquedad de algunos que no
toleran escuchar verdades o discrepancias. La gran y más absurda paradoja de
ciertas organizaciones es que la solución a sus problemas ya está adentro y
tiene voluntarios para impulsarlas, pero simplemente alguien teme abrir su
mente.
No siempre es verdad aquello de que el que calla otorga, lo
que pasa es que es frustrante conversar con necios, dicen los sensatos. Cuando
indagamos en las empresas su debilidad principal, en el 75% de los casos
escuchamos "¡Falta de comunicación!" Pero ella es apenas el síntoma;
la razón de fondo es que hay por lo menos un personaje, con nombre y apellido,
a quien es suicida expresarle lo que él o ella escucharía en cada rincón de su
empresa: "Nuestras dos mayores dificultades son su sordera voluntaria y
sus represalias irracionales."
"La sinceridad puede convertirse en la más cruel de
las virtudes, si no es gobernada por la prudencia", nos advierte Walter
Rizo. Y solo agregamos que entre más imprudentes somos al reaccionar a lo que
escuchamos, menos sinceros son los demás con nosotros. ¿Qué sucedería si en
cada organización se declarara amnistía absoluta durante un día para que sus
miembros expresaran, sin anestesia alguna, lo que piensan de todo y de todos?
¡Imagínelo!
Es riesgoso permitir que se consolide una cultura
empresarial basada en premisas populares tales como: "En boca cerrada no
entra mosca", "Al gallo que mucho canta le aprietan la
garganta", "Si la campana vas a sonar, el sonido tienes que soportar",
etc. No se debe confundir la discreción con la represión. Tampoco debe haber
engaño creyendo que porque hay cordialidad, tacto y humor, ya existe un
excelente ambiente laboral; en ocasiones esa es una manera superficial de
evadir realidades y de confrontar verdades ante quienes detentan el poder. Hay
formas sencillas y gratuitas para indagar si los miembros del equipo se sienten
libres y motivados para expresar su pensamiento, pero hasta eso se evita...
2 comentarios:
En todas y todo tipo de organizaciones hay personas que construyen confianza,pero a la vez hay quienes lo destruyen. La confianza es una forma de construir relaciones y ser capaces de avanzar como equipos a la consecución de objetivos.
El tener personas que destruyen confianzas implica perdida de competeitividad por parte de la rganización,
En todas y todo tipo de organizaciones hay personas que construyen confianza,pero a la vez hay quienes lo destruyen. La confianza es una forma de construir relaciones y ser capaces de avanzar como equipos a la consecución de objetivos.
El tener personas que destruyen confianzas implica perdida de competeitividad por parte de la rganización,
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