viernes, 31 de octubre de 2014

La disciplina vence a la Inteligencia


Comparto con ustedes un video muy interesante y cierto. Habla de ciertos mitos que se tienen sobre el Japón y el japonés, se habla mucho de su inteligencia y capacidad de desarrollar cosas nuevas. Pero, que hay de cierto sobre ello.

Si hacemos memoria el desarrollo y progreso del Japón no se debe a que fueron capaces de inventar nuevas y grandes cosas, sino que realmente fueron capaces de copiar y por sobre todo MEJORAR lo que otros hacían.

Ahora bien, lo que destaca el video es que esa capacidad no se debe a un tema de inteligencia, sino más bien a la DISCIPLINA que tiene el pueblo japonés. Su disciplina es y ha sido su elemento diferenciador, es lo que los ha llevado al pedestal que tienen a nivel mundial.

Podemos destacar que esta no es solo una características de los japoneses, podríamos decir que es un elemento que poseen muchos países asiáticos.

Disciplina, Inspiración, Actitud y Perseverancia, son características propias de muchos países del Asia, que los ha llevado a transformarse en potencias a nivel mundial en cuento a Investigación y Desarrollo; Crecimiento y Desarrollo Económico.

A lo anterior se debe sumar las inversiones y apuestas que han hecho en el ámbito de la educación, tanto a nivel primario, secundario y terciario (educación superior). Esa educación les ha ayudado mucho en el desarrollo que han logrado en los últimos 40 o 50 años. Apostaron por la Educación como un elemento que los ayudaría a generan crecimiento económico, el cual ayudaría a muchas personas a salir de la pobreza.

Hay muchos casos de éxito en ello. Podemos mencionar a China, Singapur, Corea y otros países más como ejemplos en la implementación exitosa de políticas educativas en todo nivel. Nuestros países latinoamericanos deberíamos mirar a Asia como un referente en ello, EDUCAR, EDUCAR, EDUCAR Y EDUCAR, eso logrará a largo plazo que nuestros países logren crecer y desarrollarse. Pero lo anterior claramente debe estar acompañado de DISCIPLINA, algo que los latinos por lo general no tenemos.

LA DISCIPLINA EN ALGÚN MOMENTO VENCE A LA INTELIGENCIA

martes, 7 de octubre de 2014

Cinco aspectos que diferencian a un Jefe de un Líder en una Organización

Comparto con ustedes un pequeño artículo que salió publicado en el Suplemento Dinero, Diario El Deber de Santa Cruz, Bolivia.


Todo grupo empresarial y de trabajo tiene un jefe, pero un número mucho más pequeño de estos equipos tiene un Líder a la cabeza. las diferencias son claras, y dependen de cuál tenga la organización, determinará el éxito de una compañía.

La primera diferencia es que un jefe dirige  los demás, mientras que un Líder administra su mejor rendimiento.

La segunda es un jefe culpa a los demás y un Líder trabaja para ayudar a reparar el daño y entender lo que pasó para que no vuelva a ocurrir.

Un jefe depende de su propia autoridad, mientras un Líder depende, junto con todo el equipo, dela responsabilidad mutua y la confianza, es la tercer desemejanza.

La cuarta diferencia es que un jefe infunde miedo y un Líder inspira entusiasmo, La quinta es que un Líder piensa e términos de todos y un jefe piensa en términos de él o ella.

Todos son aspectos relevantes que deben ser considerados por las organizaciones, para de esa manera poder contar y desarrollar mayor cantidad de líderes dentro de su estructura, quienes puedan sacar el mayor rendimiento de sus equipos de trabajo en beneficio de la organización.

Los procesos de selección y reclutamiento deben considerar herramientas o técnicas que permitan identificar potenciales líderes para la organización.

Hay caso concretos en donde los jefes buscan beneficios personales sacrificando intereses y beneficios institucionales.

Los líderes deben ser capaces de identificar cuando los integrantes de sus equipos están poniendo por sobre los intereses institucionales sus propios objetivos o excusándose en no cumplir con ellos por su mediocridad, falta de aspiración o miopía.

Un Líder debe ser capaz de dar cuenta de lo que hace, así como tener la humildad suficiente para reconocer sus errores y buscar la forma de enmendar el camino.