Hace unos días atrás salió una
nota en un periódico local, cuyo título fue “7 de cada 10 bachilleres optan por ser licenciados”.
Según fuentes de la Asociación
Nacional de Universidades Privadas de Bolivia (ANUP) el 70% de los estudiantes
que ingresan a la educación superior optan por carreras de licenciatura y solo
un 30% opta por carreras de nivel técnico.
Este es un dato que no está para
nada lejos de la realidad latinoamericana, en donde los jóvenes y sus familias
aspiran a obtener una licenciatura y no un título a nivel técnico. Razones para
ello pueden ser muchas, entre las cuales mencionamos: estatus, mayor renta
(remuneración a futuro), mejores empleos, mayor movilidad social, construcción
de mejores redes (networking), seguir estudios de maestría y doctorados entre
otras.
Ahora bien, lo que no cuadra es
que las empresas e industrias están requiriendo más técnico que ingenieros o
licenciados. Hoy en día existe a nivel de mercado un exceso de licenciados e
ingenieros en distintas áreas, como por ejemplo: Derecho, Contaduría Pública y
en el área de Administración de Empresas, lo cual provoca una mayor oferta de
profesionales, no siempre bien calificados para desempeñarse en el campo
laboral y por ende una disminución en sus salarios a nivel de mercado.
La industria hoy en día requiere
profesionales capaces de insertarse rápidamente en el mundo laboral y que sean
especialistas en distintas temáticas más que generalistas. Por lo mismo, la
formación técnica de calidad y vinculada a la industria es lo que requieren
países y economías latinoamericanas.
La formación no puede seguir siendo
vista como un aspiracional de mayor estatus, sino por el contrario como una
forma de generar una mayor movilidad social y laboral para los futuros
profesionales, y a la vez como una forma real de lograr un mayor crecimiento y desarrollo
económico de los países.
Es responsabilidad del Estado, la
Empresas y de las Instituciones de Educación y Formación desarrollar políticas
y estímulos para que las actuales y nuevas generaciones de bachilleres vean con
mejores ojos y mayores oportunidades el estudiar carreras de nivel técnico que
tienen sin duda alguna un mayor impacto en el desarrollo social y económico de
las naciones.
Son carreras de menor duración,
con un foco puesto en lo que requieren las empresas y los países para su
desarrollo y crecimiento, con alta empleabilidad y buenos sueldos
(remuneraciones).
Bolivia y Latinoamérica requieren de ESPECIALISTAS…….