Hace un tiempo atrás comente que Chile comenzaría su recuperación a partir del cuarto trimestre del 2009.
Lo anterior se ha estado cumpliendo sin contratiempos, ya que a la fecha la actividad económica ha estado mejorando. Para ello solo basta con considerar que la demanda por vehículos y propiedades ha venido en alza, incluso llegando a que ciertos modelos de automóviles cero kilómetro estén agotados (yaris, aveo, entre otros).
El costo de la crisis y de la reactivación será el menor nivel de empleo actual que el que existía antes de la crisis. Esto tiene lógica, ya debemos considerar que las empresas adquieren aprendizajes (curva de experiencia) de ser más o igual de productivas pero con menor personal, es decir, mejoramos la productividad del factor trabajo.
Esta reactivación de la economía, implicará en el corto y mediano plazo de un aumento de las tasas de corto plazo (decretadas por el Banco Central). Lo anterior con el fin de regularizar las variables macroeconómicas del país.
A la fecha, los niveles de inflación han estado bastante bajos, siendo en el último tiempo incluso valores negativos. Pero a los niveles de la tasas de interés de hoy se comenzará a generar un incremento en el nivel de consumo, lo que traerá como consecuencia un aumento en el nivel de precios y por ende una motivación para subir la tasa interbancaria.
Bueno, nadie dijo que salir de las crisis económicas era fácil o barato. Siempre hay un costos asociado a las acciones que se toman para palear los efectos negativos de las crisis y este caso no será la excepción.
El costo estará dado principalmente por el menor nivel de empleo.