Al analizar los resultados presentados en base a la
Tercera Encuesta de Microemprendimiento, se puede determinar que existen
restricciones o limitaciones al financiamiento de los emprendimientos y,
además, hay diferencias en el acceso y la tenencia de deudas según las
características de los propios emprendedores y de sus negocios.
La correcta caracterización de los emprendimientos,
en particular, de su relación con el sistema financiero, es un insumo clave
para direccionar la política pública en su afán de fomentar los
emprendimientos, facilitar su crecimiento y aumento de valor. Una economía
dinámica permite generar un gran número de emprendimientos de manera que las
ideas se desarrollen y validen en el mercado y los recursos económicos se
muevan entre sectores y empresas hacia aquellas más eficientes.
Para lo anterior, el Ministerio
de Economía desarrolló en conjunto con el Instituto Nacional de Estadísticas,
la Tercera Encuesta de Microemprendimiento del año 2013 (III EME). A
partir de ella, es posible realizar un diagnóstico sobre el acceso al
financiamiento de los emprendimientos del país, la situación crediticia y las
necesidades que enfrentan de acuerdo a las diferentes características de los
emprendedores y sus emprendimientos.
1. Acceso al financiamiento formal
Se mide el acceso al financiamiento a través de dos
variables: por un lado la solicitud de un préstamo por parte de los
emprendedores y los resultados de esto y, por otro, las deudas y tipos de
acreencias. Además, se estudia el financiamiento inicial del negocio.
1.1. Solicitud de préstamos
Respecto a la solicitud de un préstamo bancario con
fines del negocio, los resultados de la encuesta arrojan que un 29,6% de
emprendedores sí han solicitado, lo que corresponde a 519.480 emprendedores a
lo largo del país.
El 70,4% restante de los emprendedores no ha
solicitado jamás un préstamo, lo que no deja de llamar la atención, ya que esto
corresponde a más de 1 millón 200 mil dueños de negocios. Entre los motivos
para no solicitar un préstamo se encuentra en primer lugar que el emprendedor
no lo necesita, con un 32,7%. Le siguen en similar importancia aquellos que
mencionan que no le gusta pedir préstamos (20,0% del total), aquellos que creen
que no le otorgarían un préstamo por no cumplir con los requisitos (21,0%) y
quienes dicen que no podrían hacer frente con los pagos (18,0%).
1.2. Deudas de los emprendedores
En el trimestre de referencia, un 22,4% de los
encuestados mantenía una deuda, pudiendo ser ésta con un banco u otra
institución financiera, como una cooperativa o una casa comercial, con algún
programa de gobierno, o bien, con alguna institución sin fines de lucro de
financiamiento al emprendimiento. Esto equivale a que 393.262 emprendedores
mantenían algún préstamo formal, mientras que 1.360.242 no reportan deudas.
1.3. Financiamiento inicial
En cuanto al financiamiento inicial de los
negocios, según mencionan los emprendedores, destaca que un 14,8% de los
emprendedores no ha requerido ningún tipo de financiamiento inicial.
Si bien puede resultar extraño que casi un 15% de
los emprendimientos no necesiten financiamiento inicial, esto puede deberse a
dos causas. Primero, a que parte de estos negocios se refieren a servicios
donde el bien suministrado es, básicamente, el trabajo de la persona. O bien, a
que la pregunta apunta (o se entiende) a los recursos monetarios y los
encuestados no consideraron aquel aporte inicial consistente en especies, ya
sea en herramientas y/o insumos o el bien final entregado, por ejemplo, en
concesión o con pago a plazo.
Respecto al origen del financiamiento inicial, de
aquellos emprendedores que si utilizaron un financiamiento inicial en dinero,
la fuente de mayor importancia reportada en más de tres cuartos de los casos,
son los ahorros o recursos propios con un 75,5%. A éstos le siguen los
préstamos de parientes o amigos con un 9,0%. Así, casi el 85% de los
emprendedores que requirieron un financiamiento inicial, lo encontraron fuera
del sistema formal de financiamiento, utilizando sus propios recursos o los de
personas cercanas.
1.4. Financiamiento de capital de trabajo
Los resultados de la encuesta muestran que un 10,6%
de los emprendedores dice no requerir capital de trabajo, mientras que un 89,4%
señala que sí. En cuanto a los emprendimientos que declaran requerir capital de
trabajo para su funcionamiento, un 61,5% menciona que utiliza como medio
principal de financiamiento las ganancias del negocio, mientras que un 33,7%
reporta que lo hace con ahorros o recursos propios.
2. Financiamiento y características del emprendedor
Tras estudiar la situación general de financiamiento
de los emprendimientos en el país, la inquietud que sigue es si se observa que
las diferencias de los emprendedores también importan. Para esto se utilizan
variables como el género, grupo etario y nivel de escolaridad.
·
Género.
Para el acceso a financiamiento se aprecian significativas diferencias por
género. En el caso de los hombres, un 24,5% tiene alguna deuda por fines del
negocio, mientras que en el caso de las mujeres esto alcanza al 19%.
·
Grupo etario.
Los resultados de la encuesta muestran que hay claras diferencias en el acceso
o uso de financiamiento en los emprendedores según su edad. El grupo más joven
es el que tiene deudas en un menor porcentaje, con solo un 6,9%, mientras que
el grupo con mayor cantidad de préstamos es aquel entre 45 y 54 años de edad.
Luego, la proporción de emprendedores endeudados decae hacia los de mayor edad,
con un 16,9% entre los mayores de 65 años.
·
Nivel educacional.
Por nivel educacional, como es esperable, el grado de endeudamiento de los
emprendedores aumenta conforme el nivel alcanzado es mayor. Así, entre quienes
no tienen educación básica, menos de un 10% tiene deudas. Luego, entre quienes
cuentan únicamente con educación básica, el porcentaje que cuenta con préstamos
es de un 15,1%, en educación media sube 10 puntos hasta 25,4%, lo que se
mantiene relativamente parejo entre los técnicos y profesionales. Por último,
respecto a quienes tienen postgrado, el uso de créditos con fines del negocio
llega a un 31,0%. Al analizar estas cifras se debe tener en cuenta que un 30,7%
de los emprendedores cursó sólo hasta educación básica y que un 41,2% llegó
hasta media. Luego, los universitarios son un 15,8% y los técnicos un 8,5%,
entre otros niveles.
Consideraciones y conclusiones
de la encuesta
A partir de los resultados presentados en base a la
3° Encuesta de Microemprendimiento, se puede concluir, a grandes rasgos, que
existen restricciones o limitaciones al financiamiento de los emprendimientos y
que hay diferencias en el acceso y la tenencia de deudas según las
características de los propios emprendedores y de sus negocios.
Se observa que uno de cada tres emprendedores ha
solicitado alguna vez un préstamo o crédito formal, mientras que un 22,4%
de los emprendedores cuenta actualmente con un crédito con fines del negocio.
Dentro del grupo que cuenta con algún préstamo, éste fue otorgado
mayoritariamente al emprendedor y no al negocio. Asimismo, de los emprendedores
que han recibido un préstamo, un 40,8% ha sido de consumo, mientras que los
préstamos comerciales alcanzan a un 21,3% de los emprendedores.
Esta situación muestra una distorsión del sistema
financiero al momento de entregar un préstamo a los emprendedores. Por un lado,
debido a la falta de historial crediticio, garantías u otras razones que
dificultan el análisis de riesgo de las instituciones, los préstamos son
otorgados a las personas naturales detrás de los emprendimientos. Además, el
producto más utilizado para financiar los negocios es el crédito de consumo,
cuyo fin no es el otorgar recursos a una actividad comercial, sino para que una
persona realice gastos de consumo, típicamente bienes para el hogar,
refinanciar deudas, tratamientos médicos o vacaciones, entre otros gastos.
Entre las diferencias que se observan en el acceso
a financiamiento según características de los emprendedores, se encuentra que
los hombres han accedido en mayor medida a préstamos. Asimismo, a mayor
nivel de educación, mayor es la utilización de préstamos o créditos. En cuanto
a grupos etarios, los más jóvenes y los mayores de 65 años muestran una menor
utilización de préstamos.
Respecto a las características de los negocios, no
se perciben mayores diferencias por ubicación geográfica, no así por actividad
económica, donde destacan las empresas de Transporte, Comunicaciones y
Logísticas, Hoteles y Restaurantes e Intermediación Financiera como aquellas
con mayor uso de préstamos.
Por su parte, el empleo generado, variable que
internacionalmente se usa una aproximación para determinar el tamaño de las
empresas, muestra marcadas diferencias en el acceso a financiamiento. Mientras
que un 14,8% de las empresas que no generan empleo tiene deudas, en el caso de
las que generan empleo, el uso de préstamos llega a un 39,6% en promedio.
Adicionalmente, a medida que las empresas generan más puestos de trabajo (i.e.
son más grandes), la proporción de las que tiene algun préstamo o crédito
vigente es mayor, llegando a más del 80% en las empresas que tienen 50
trabajadores o más.
Finalmente, destaca que existen varios campos de
acción, para organismos públicos y privados en fomentar el acceso a
financiamiento de los emprendimientos. El impulso de los programas de garantías
estatales que favorece el acceso al crédito y a condiciones más favorables ha
mostrado positivos resultados en Chile y el mundo. Además, iniciativas como el
portal que permite crear empresas en un día favorece la formalización y con
ello también el acceso a financiamiento comercial.
Asimismo, las instituciones financieras requieren
generar y enfocar sus productos a las características de los emprendedores que
se encuentran fuera del financiamiento formal. Si solo un 22,4% tiene algún
préstamo, el potencial de crecimiento es considerable.
1 comentario:
Increible como impacta el nivel sw educación de los emprendedores con respecto a sus decisiones de endeudamiento para sus negocios. Así como también es importante la edad de los mismo, es bueno ver que los emprendedores jóvenes no asuman tanto endeudamiento par comenzar sus negocios, lo cual les puede aportar mayor salud financiera al inicio del proyecto, pero posteriormente para el crecimiento del mismo hay que identificar y definir un mix entre recursos propios y financiamiento externo.
Considerar también que el endeudamiento de nuevos emprendimientos en muchos casos es soportado por créditos de consumo que asume el emprendedor y no el proyecto
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