En
el contexto de formación actual de las Instituciones de Educación Superior
(IES) su enfoque esta puesto en formar personas con capacidad intelectual y
académica para que puedan hacer frente al mundo labora e insertarse en el de la
mejor manera posible. Considerando lo anterior vemos que las IES no
necesariamente forman para el mundo del trabajo, ya que existe una gran brecha
entre lo que ellas ofrecen (oferta académica) y lo que requieren las empresas e
industrias.
Otro
tema es el déficit en la formación universitaria es que no se forma a los
estudiantes para emprender sus propios proyectos, sino que siempre con una
mirada en donde pueden desempeñarse laboralmente. Las mallas académicas en su
mayoría no tienen asignaturas relacionadas a generar competencias de
emprendimiento y por ende se genera una sobre oferta de egresados y una
disminución en sus rentas.
Por
lo mismo, se propone que las IES deben considerar el incorporar asignaturas de
emprendimiento, las cuales deben transmitir y entregar habilidades, destrezas y
desarrollar la actitud de emprendimiento en los estudiantes que pasen por sus
aulas. Para desarrollar estas competencias se hace necesario identificar las
oportunidades y el contexto donde existen alternativas para la generación de
proyectos de emprendimiento. Lo más relevante, es la creación de una cultura
emprendedora que incentive a estudiantes
a desarrollar iniciativas que tengan un impacto en la formación de
nuevos proyectos.
Muchos
países de la región debe adecuar su sistema de formación a través de la
generación de un ámbito orientado hacia el desarrollo de iniciativas de esta
naturaleza, así lo han identificado los países desarrollados quienes a través
de la creación de un ambiente o contexto de emprendimiento les permite a los
jóvenes acceder a oportunidades de financiamiento, capacitación y redes de
contactos que les entregan una importante base para el desarrollo de sus
proyectos de emprendiendo, que finalmente generaran mayor riqueza y
oportunidades al país.El desarrollo de competencias en estas materias les permite adquirir nuevos conocimiento que serán utilizados en esas iniciativas. Está comprobado que a través de un mayor conocimiento y formación de las personas que quieren emprender las posibilidades de éxito son mayores. Allí descansa lo relevante de generar una atmósfera de emprendedores que les permita en una primera fase, a través de un espacio controlado, el generar oportunidades de emprender para luego desarrollarlas en el mundo real. El éxito de estas iniciativas no sólo descansa en el espíritu que tengan los jóvenes al desarrollarlas, sino que también en la entrega de las habilidades y destrezas oportunas que son requeridas al momento de iniciar un emprendimiento.
Pocas son las
instituciones en Latinoamérica que han
incorporado dentro de las mallas curriculares asignaturas orientadas al
emprendimiento. Este avance curricular es de gran relevancia porque permite que
varios miles de jóvenes tengan la oportunidad de adquirir las competencias
necesarias para iniciar actividades que tendrán un impacto en la economía
nacional. No solo por la oportunidad de generar negocios, sino que tras un
proyecto de esta naturaleza también está asociada la creación de empleo, de
oportunidades de exportación de productos y de generación de relaciones
económicas de interés.
Ahora bien, no solo
debemos considerar el incorporar competencias y asignaturas de emprendimientos
en las mallas curriculares, ya que por si solas no generarán los frutos
esperados. Para ello, hay que generar climas y contextos de emprendimientos, en
donde la institución de educación genere los espacios, oportunidades y redes de
apoyo para la potenciación de los mismos.
A su vez, el generar
competencias de emprendimiento en los estudiantes tiene un impacto directo en
su movilidad laboral, ya que el ser emprendedor no solo significa crear nuevas
empresas, sino que también potencia el intra emprendimiento, el que se
relaciona con generar nuevas cosas en mi empleo actual o futuro por medio de la
identificación de oportunidades en el entorno
1 comentario:
Las IES no solo deben poner el foco en nueva generación de contenido (capital intelectual) ni solo formar gente para el trabajo, deben generar competencias que permitan a los estudiantes poder desarrollar nuevas proyectos y emprendimientos que permitan un mayor y mejor desarrollo económico de la región, así como también gente capaz de emprender dentro de sus propios puestos de trabajo y organizaciones.
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