lunes, 23 de abril de 2012

"¿Y aquí cómo es?"

Cómo se trabaja en tu organización, cómo te sientes cuando vas a trabajar. Vas simplemente a cumplir tu horario para conseguir tu paga mensual, eres uno más del montón o te sientes un esclavo de tu jefe y añoras la hora de salida para liberarte y descansar..... O estas en una institución en donde existen grandes desafíos y puedes ser parte de ellos, te siente un integrante más del equipo y con una trato justo y digno; puedes decir que con tu jefe desarrollan proyecto en conjuntos y que éste se transforma en un verdadero líder.

Pues bien, comparto una lectura que te ayudara a visualizar en que tipo de organización trabajas y por ende entender cual puede ser tu rol en ella.


"Mucho mejor retar cosas poderosas, ganar triunfos gloriosos, a pesar de que estén acompañados de derrotas, que alinearse con espíritus pobres, que ni disfrutan ni sufren mucho porque viven en el crepúsculo gris que no conoce victoria ni derrota.  La dicha de vivir pertenece a aquél que tiene el corazón para exigirla." Esta cita de Theodore Rossevelt ayuda a comprender el origen de la proactividad y la ambición de un equipo ganador.

"¡Aquí me siento humano!" Parece simplista, pero ¿cuántas personas pierden su entusiasmo por servir al cliente interno y externo al no sentirse respetadas, valoradas, tomadas en cuenta, ni tratadas con equidad? La dignidad genera sentido de pertenencia, paso vital para alinear anhelos individuales con propósitos organizacionales. Así se marca la diferencia entre quienes son protagonistas aspirando triunfos significativos y los simples observadores alienados de lo que acontece en la empresa.

"¡Aquí soy retado!" Con pertenencia y alineamiento los miembros son proclives a alcanzar resultados superiores. Lo bueno jamás es suficiente, dada su pasión por enfrentar retos con excelencia. El miedo a intentar lo máximo no existe, pues hasta el líder incita al atrevimiento, a llegar lejos, a "hacer historia". Fallar es sinónimo de aprendizaje y, como dice Willy Jollie, los contratiempos son parte de la ecuación del éxito: "La adversidad crea retos, los retos llevan a los cambios y los cambios son absolutamente necesarios para el crecimiento."

"¡Aquí mi jefe es casi mi subalterno!" Quien está al servicio de otros se conoce como subalterno, y el mejor líder es el mejor subalterno o servidor de su equipo. Cuando el jefe se baja del pedestal (o nunca se sube a él) y agrega su hombro, deja de ser jefe para convertirse en líder. No se trata de que haga lo mismo que el resto, sino que esté allí, presente, presionando por las metas, sumando y siendo ejemplo de entrega, humor, confianza y humildad. ¡Mística de servicio!

"¡Aquí éxito es ser!" Las organizaciones se nutren de superar metas. No obstante, alcanzar resultados visibles o cuantitativos depende cada vez más de lo invisible: autenticidad al vivir los valores, trascender y crecer junto a compañeros exigentes pero que son, esencialmente, buenas personas con espíritu solidario. Es notorio también el profundo   compromiso hacia los clientes de la empresa, si sus miembros laboran en condiciones congruentes con la alta calidad de vida familiar; cuando llevan a su hogar algo más que el sustento económico: educación, salud mental, estabilidad emocional y espíritu ganador. Así, con mejores familias habrá mejores empresas, pero lo inverso también es cierto.   

¿Posee su organización estas cuatro bases para aspirar a lo que Rossevelt califica como triunfos gloriosos?     

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